Drottingholm, un pabellón chino para la reina

Avanzada la tarde, hemos tomado el carro y hemos conducido hacia el Castillo Drottingholm, literalmente el palacio de la reina, pero actualmente es la residencia oficial de la Familia Real Sueca y un monumento histórico para la UNESCO. Un ejército de estatuas griegas nos dan la bienvenida mientras atravesamos el Teatro Real e ingresamos a los Jardines Reales.

El portón es parecido al del Palacio de Buckingham, pero el resto de los jardines son muy similares al Palacio de Versalles. ¡Qué pena que esté lloviendo! Aún busco la luz del sol entre las ramas de los árboles.

Ingresamos a los jardines, en busca del pabellón chino. Cuando fue construido, su estilo era innovador,

 además fue un regalo del rey a su esposa, la Reina Urlika, para su cumpleaños número 33. Honestamente no me parece muy chino, excepto por el techo puntiagudo. El resto del edificio, parece de madera prefabricada. Alguna vez, el pasillo fue para el descanso de la reina, donde tomaba el té y jugaba con sus damas de compañía. Bueno, querida Urlika, ¿No se te escapaba nada, correcto?

Originalmente fue construído de madera, pero debido al deterioro, lo han reconstruído con ladrillos. Quizá es esa la razón por la que me da la impresión de que es prefabricado; seguramente en su debido tiempo, parecía más “chino”. Frente al pabellón, hay un pequeño grupo de flores púrpuras, el color favorito de la reina. Fredrick bromea conmigo llamándome Ulrika, porque sabe que el púrpura, es también mi color favorito.  Mientras regresamos al auto, caminamos frentet a una pequeña tienda llamada Koppartalten, que fue inspirada por la guradia romana. Es allí donde se encuentra la guardia militar. Honestamente, como dicen en Roma, tanto el Pabellón Chino como la “Tienda Romana” ¡son un insulto a la vista!

Las dos estructuras prefabricadas constrantan con la magnificencia del castillo, las estatuas neo-clásicas, y el jardín barroco donde los arbustos son perfectamente rectangulares. Fredrick me comenta que hay una tienda de cobre aún más grande dentro del castillo de la princesa, que ahora se ha convertido en el museo de la Armada Sueca. De regreso en el auto, Fredrick recibe un mensaje de texto de Georgof, el chico griego que conocimos la noche anterior en el club. Georgof es un doctor que vive a dos horas de Estocolmo, se ha quedado en la ciudad por el fin de semana, así que desea tener la oportunidad de visitarnos y saludar, por lo que Fredrick lo invita a cenar.

Fredrick ha preparado una especial de roast beef, pero es carne de cerdo, llamada “Kassler”, con una salsa hecha de crema, leche de mango, pulpa de tomate, paprika y pimientos. Arroz y ensalada acompañan el platillo. Es un tributo a nuestro amigo griego. ¡Muy bien! Ha prometido darme la receta así puedo cocinarlo en casa, aunque no es fácil conseguir leche de mango en Italia.

Antes de que Georgof se retire, Fredrick le pregunta si tiene planes para el  domingo, porque yo he prometido cocinar una cena italiana. ¡El menú aún es un secreto!

Translated by Roberto Carlos