Lapland, Me encanta comprar en la Tienda de Dólar.

06/07/2012

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dollar store¡Es ya medianoche! Llueve a cántaros y aún está soleado. Fredrick se ha ido a recostar; mañana debemos despertarnos las 5:00 para regresar a Estocolmo. Debemos partir temprano para pasar por Uppsala, antes de regresar a la capital. Toma 12 horas llegar a Estocolmo. El día de hoy hemos pasado el letrero del norte de Suecia, ¡LAPLAND! – Laponia.

Hemos ido de compras al centro comercial llamado “Tienda de Dólar”, donde todo es vendido a precios muy bajos: un paraíso para Fredrick y para mí.  Si tuviese espacio en mi equipaje, me llevaría todo.

Fredrick ha comprado productos del hogar, cosas triviales, como un sombrero de vaquera, papel de baño y barras de chocolate. Entonces, “PRECAUCIÓN”: ha gastado más de 70 euros.

He comprado crema corporal por 2 euros, banderas suecas, una edición especial de Charlie´s Angels, dos tazas realmente geniales con los nombres de varias ciudades: Roma, Oslo, Nueva York, Londres, París y otras. He comprado dos: una para mí ¡y una para el alocado chico que me seguirá en mis futuros viajes!

También he comprado una bandeja sueca para el café. Total: 200 SEK = 20 euros.

No es mucho, sé que debo ahorrarlo, pero un poco de compras saludables, ¡ME HACE FELIZ!

Tan pronto como nos retiramos del comercial, he visto el letrero Lapponia – ¡LAPLAND! – Laponia.

Está escrito tanto en sueco como en lengua sami.  Los habitantes son muy diferentes a los suecos, de hecho ellos descienden de los esquimales “aborígenes”, los samui, con los ojos ligeramente inclinados y el cabello en el tono negro más oscuro.

Nos encontramos con Lars, un amigo de Fredrick, en un pequeño y acogedor restaurante. Extrañamente el restaurante se encuentra lleno porque es el Día Nacional de Suecia, y todas las personas salen hacia el interior del país como Laponia a descansar o hacer un pequeño viaje.

Observo la vista por la ventana, y aunque es junio, aún hay un poco de nieve en las pistas de patinaje sobreDSC00194 nieve. La temperatura se encuentra alrededor de 5-6 °C. Fredrick me presta un sweater para que yo entre en calor. El restarante se llama “Hans pa Honert”, que significa “La Esquina de Hans”.

Tan pronto como Fredrick ingresa se ha emocionado al encontrar PALT en el menú. Me ha explicado que Palt es un platillo típico de Laponia y que no es posible encontrarlo en Estocolmo. Debo de probarlo. Su abuela acostumbraba cocinarlo mucho tiempo atrás, cuando el era un niño…¡Marcel Proust!

Palt es una masa de papa, rellena con carne de cerdo y sangre de reno. Hay dos variedades: negro y blanco; el blanco no lleva sangre de reno.

Nos sentamos con Lars, su esposa y su familia.

La esposa de Lars me pregunta si me gusta el Palt; cuando respondo que sí, me revela el “ingrediente secreto”. La veo y le digo que ya lo sabía, mientras le guiño un ojo.

DSC00166_600x600_100KBDe hecho prefiero el negro que lleva sangre, antes que el blanco. Ella está asombrada, porque sabe que muchos italianos son muy fieles a su cocina y comen únicamente platillos italianos; raramente se aventuran a degustar otras cocinas; y si lo hacen, obviamente no lo harán degustando un Palt. Honestamente, estoy orgulloso de nuestra conica, y pienso que es la mejor de todo el mundo, pero estoy abierto a degustar otras cocinas, especialmente en este caso, que es una comida regional.

Con mucho orgullo degusto el Palt como un verdadero sueco, con smör, la mantequilla local, y LINGONSJLT, mermelada de grosella. Debo admitir que el contraste entre dulce y salado mejora la carne y refresca el paladar. ¡Es muy bueno! Y como un verdadero sami, bebo leche caliente de reno.DSC00167_600x600_100KB

Fredrick me ve orgulloso ¡como si fuera su hijo! Tomamos café y regresamos a Jörn.

Translated by Roberto Carlos