¡Adiós Laponia!

lapponiaAntes de irnos, nos detenmos en una pequeña plaza donde hay unas esculturas de animals regionals: ¡alces y renos!

A pesar de la lluvia, ¡me he montado a las esculturas y me he tomado una fotografía! ¡Lo hubiera hecho aunque estuviese granizando!

En la carretera nos detenemos nuevamente en un muelle con una pequeña casa construída como una cabaña sami tradicional, llamada Kata.

Fredrick me indica que Kata es la traducción sami, y que no debo confundirla con la palabra sueca, que significa: “excitado”.

Parece la casa de David el gnomo; tiene una base circular y el techo parece el sombrero de un duende. DelDSC00207 otro lado de la calle hay una inscripción que dice “Bienvenidos a Laponia”. Nos encontramos en la frontera con “Reindeerland” – La Tierra de los Renos -, y de hecho hemos visto un grupo de renos cruzar la carretera.

Para Fredrick es tan aburrido como un rebaño de ovejas, pero para mí es muy emocionante verlos por primera vez, y me imagino que tarde o temprano, ¡San Nicolás aparecerá en su trineo por los arbustos!

Me averguenza saber que he comido carne de reno, y Fredrick me alienta diciéndome que son animales tontos y que a veces ocasionan accidentes cuando cruzan la carretera.

Tomo fotografías del paisaje, abedules y abetos altísimos que aparecen en el fondo como escenario a las canciones que venimos escuchando del Festival Eurovisión.

DSC00289Mientras escucho una canción serbia, la melodía de los violines me eleva hacia los árboles, a las roturas de la luz del sol, intento capturar el momento infinitamente.

A pesar de que mi favorite es la canción noruega, “Stay”, la canción sueca “Euphoria” recrea una bella combinación con el paisaje, ¡perfecto para viajar!

Fredrick, en adición  a la canción chipriota, descubre la canción sanmarinense “Social Network”, que habla acerca de Facebook. Supongo que será la nueva canción del verano, para las señoras rusas.