En viaje por Helsinki!


08/07/2012
18.00

dsc00737Estamos en el barco que nos llevara a Helsinki, Finlandia. Un viaje de solo un día, llegaremos mañana por la mañana a las 10:00 y zarparemos por la tarde antes de regresar el domingo por la mañana. De todos modos Helsinki lo visitas en un día, no es muy largo. Mientras escribo nos dirigimos directamente hacia arriba donde está abierto y donde hay un sol maravilloso. Tomo esta oportunidad para agarrar un poco de color. Fredrick también disfruta de su baño de sol, así que nos sentamos en una banca y levantamos nuestras barbillas para dejarle un beso al sol. Aprovecho los intervalos en los que Fredrick bebe de su cerveza para escribir, porque no para por un momento. No me malentiendan, todo lo que dice es realmente interesante, el es una excelente compañía a propósito y aprendo muchas cosas con el, parece una enciclopedia, pero necesito estar concentrado para escribir y escucharlo me puede distraer. En broma le digo: -¡Déjame escribir! Pero él continua hablando sin ninguna interrupción.

Esta mañana nos levantamos tranquilamente, empacamos sus cosas ya que solo es un día y le ayude a DSC00661_600x600_100KBorganizar unas cajas y finalmente las pusimos en el auto en el garaje, para que Fredrick pueda sentirse cómodo, feliz como una almeja, disponer de un aparcamiento privado en Estocolmo es como tener una casa con alberca en Roma.

Alrededor de las 15:00 nos vamos de casa y nos dirigimos al puerto donde esperamos al barco hacia Helsinki. El viaje dura 17 horas, pasando por Ǻlland, una isla entre Suecia y Finlandia, pero es un estado propio, como San Marino, a un nivel burocrático donde no pagan impuestos y lo extraño es que ya que desembarcaremos en Ǻlland todas las tiendas dentro del barco no tendrán cargo de IVA (impuesto).

Fredrick que ama comprar, no desperdicia esta oportunidad. De hecho, en cuanto el barco llega a la isla, Fredrick está en la tienda de comestibles y aprovechando lo libre de impuestos para comprar cosas de primera necesidad: un carrito lleno de 4 cajas de cervezas, lo que me dice que son solo las suficientes para el viaje, una cajetilla de cigarros, dos botellas de vodka y chocolate, todo por la modesta suma de ¡100 €!

DSC01193Dejamos el carrito con las provisiones en nuestra cabina y damos un paseo en el barco que es ¡gigantesco! Entrando en él se parece más a un crucero: en el séptimo piso esta la recepción con la mascota finlandés, un gran paseo de tiendas, la tabla de información, restaurantes y cafés. Parece que es el Titanic, esperamos no encontrarnos con ningún iceberg o nos iremos hasta el fondo con el Concordia.

En el sexto piso hay dos restaurantes, incluyendo el de buffet, donde tenemos reservación en la noche. En suma hay un supermercado donde nos quedamos antes y parece como cualquier supermercado, donde la gente va a comprar todos los días, pero en lugar de ver bolsas de supermercado con huevos, pan y pasta, están llenas de ¡botellas de ginebra, vodka, whiskey, cajetillas de cigarros y paquetes de dulces!

El octavo, noveno y decimo piso son las cabinas, todo el onceavo piso hay un barco con una disco-estilo Nueva York.

En el doceavo piso, finalmente, esta una terraza donde estoy ahora y aquí afuera hay dos bares al aire libre,DSC00697_600x600_100KB una piscina techada para niños y un remolino.
En todo el recorrido hay numerosas islotes, pero inhabitadas, puedes encontrar castillos, pequeñas casas rurales o villas súper-modernas. Sin embargo, aun las casas rurales vienen valiendo millones de euros. Pasamos por enfrente de una isla demasiado pequeña para ser habitada, a la que gracias a los excrementos de las aves, mataron todas las plantas y árboles que habían crecido. ¡Increíble!

El viento me acaricia dócilmente, algunas veces me abofetea como pingüinos de Vigorsol, especialmente cuando están al borde de aparecer mejores islotes.
Pienso de nuevo en Oslo, en el marco de Andersen, yo sería el polen del diente de león viajando, el viento me hace disfrutar la libertad y a pesar de solo haber transcurrido una semana, gracias a Fredrick he vivido muchas experiencias y este es solo el principio. No sé que tenga el destino guardado para mí, no lo sé, pero encontrare gente maravillosa como él, quien a pesar de su continua platica, le debo cada momento, cada una de las experiencias y francamente no existen las palabras para expresar todas las primeras veces y los hallazgos de este viaje inolvidable. Y estoy de regreso en Helsinki, a unas pocas horas, siete para ser exacto, ¡pero intensas!

Translated by Adrian Navarro