Parada en Toronto y immigraciòn en Estados Unidos

toronto-aeroporto¡Entrar a los Estados Unidos es más difícil que tratar de entrar al vestidor de Lady Gaga! Todavía no he aterrizado en Estados Unidos, todavía estoy en Toronto y ya hay los primeros problemas con inmigración, emergiendo.

Al aterrizar en el aeropuerto, la aduana de los Estados Unidos me hizo llenar un nuevo formulario, donde tenía que escribir, incluso la dirección en donde me iba a quedar, querían saber si transportaba mercancías o productos a vender y les diera referencias de alojamiento en caso de que no era fuese un hotel u hostal.

Apenas recuerdo en donde me tengo que encontrar con mi amigo de Couch Surfing. Abro mi agenda y leo donde es el lugar de encuentro: Subway Lower East Broadway. Mi amigo no me dio su dirección, solo las coordenadas para llegar a él.

Así que anote en el espacio de direcciones, el nombre del metro. En Toronto, ¿Quien conoce las calles de Nueva York?

Error. Acabo de darme cuenta, que el policía se ha resistido a la dirección. ¡Señale que “Lower East us costum officeBroadway” es un barrio y no una dirección! Diablos, los metros de Nueva York son todos caminos. Que mala suerte tengo porque he tomado solo la estación de metro, que indica un barrio.

El controlador me devuelve el formulario, advirtiendo que llame a mi amigo para que me diga su dirección, ¡para poder pasar por la aduana! Salgo por un momento de la aduana. Me siento atrapado en el aeropuerto. Me siento estresado. Trato de llamar a Rafael, el chico que me va hospedar en Nueva York en los siguientes días. Obviamente, siendo Canadá y no teniendo en cuenta este obstáculo, tengo que cambiar los dólares estadounidenses a dólares canadienses, no había señal en mi teléfono móvil, así que le llame de una cabina de teléfono.

Cambio $ 5 U.S, pero a pesar de intentar llamar a Rafael, lo único que consigo es la contestadora automática y el dinero se disuelve en no menos de un minuto al final. Sin ningún dólar canadiense más y el problema no resuelto, estoy en el limbo. Donde puedo ni ir adelante ni hacia atrás. ¿Y qué puedo hacer?

Al final, no me importa. Abro la guía CTS (Centro Turistico Studentesco, Centro de Estudiantes de Turismo), y escribo la primera dirección; ¡la del Museo Metropolitano! Perfecto, voy a decir que vivo allí. Estoy seguro sin duda que no van a revisar ahora, en cuanto a donde realmente estoy quedando.

sbarreVuelvo con el policía, me hace algunas preguntas y comprueba cuidadosamente la forma que llene. Me habla como si fuéramos amigos, “Hey amigo, ¿qué pasa?” Pero entiendo la pregunta y a pesar de la conversación informal, el probablemente piense que soy un pobre inmigrante. Por lo tanto, surge la primera pregunta: “¿Por qué estás en los Estados Unidos?” Yo le respondo que soy periodista y que estoy escribiendo un informe sobre Nueva York y la costa este. Después de muchas más preguntas, que me parecieron tan ridículas, me deja pasar y pone el sello de control en mi documento. Tomo un profundo suspiro de alivio y salgo del aeropuerto – que hace unos segundos, pensé que era una prisión.penny

Después de ocho horas de vuelo no siento el perfume Chanel en mi piel. Así que voy a conseguir una reposición al Duty Free Shop (tienda libre de impuestos). También me puse crema anti-envejecimiento y cambie de perfume: ¡Terre d’Hermes! Mientras tanto voy a la siguiente puerta  y me aparece un centavo en el suelo. Recuerdo que en el aeropuerto de Estocolmo, también, me encontré con un centavo, así que lo recogí y me sentí mejor. Es un buen augurio y espero que me traiga suerte, al igual que el centavo que encontre en Escandinavia.

Translated by Adrian Navarro